Hoy nuestra Santa Eucaristía estuvo encargada a los jóvenes de la parroquia y a los monaguillos. Se encargaron de todo y lo hicieron muy pero muy bien.
También hoy hemos bendecido a 5 hermanos que se encontraban de cumpleaños y hemos rezado juntos la novena en honor al Sagrado Corazón.
Al final de la Santa Misa tuvimos una charla sobre los 350 años de las Apariciones del Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque y un plan de cómo celebraremos este jubileo entre nosotros. La charla nos la impartió el P. Juan Ángel, nuestro párroco.
Con todo, hay que recordar que igualmente hay un grupo de nuestros jóvenes participando de la Jornada Nacional de la Juventud en la diócesis de Danlí.
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN INICIAL (Para todos los días)
¡Oh Corazón divinísimo de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! Concédeme un corazón semejante al tuyo, y la gracia que te pido, si es para mayor gloria de Dios, tu sagrada devoción y el bien de mi alma. Amén.
REFLEXIÓN DEL DÍA CUARTO
LUZ DEL CORAZÓN DE JESUCRISTO
«Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida» (Jn 8, 12).
«Si algo debe inquietarnos santamente y preocupar nuestra conciencia, es que tantos hermanos nuestros vivan sin la fuerza, la luz y el consuelo de la amistad con Jesucristo, sin una comunidad de fe que los contenga, sin un horizonte de sentido y de vida. Más que el temor a equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos repite sin cansarse: «¡Dénles ustedes de comer!» (Mc 6, 37)» (Evangelii Gaudium, 49).
Padre nuestro, Ave María y Gloria
Petición
Sagrado Corazón de Jesús, tú conoces nuestras necesidades e intenciones. Nos has dicho: “pidan y se les dará”, lo hago con fe sincera y te confío esta petición… Todo lo espero de tu infinita bondad si es para tu gloría y para nuestro bien. Amén
Consagración al Sagrado Corazón de Jesús
Corazón de Jesús, manantial inagotable de gracia, amor y paz. Corazón del que nació la Iglesia, gracias por recibirme en ella en el bautismo. Gracias por mostrarme en ella el rostro de tu Padre. Gracias por enviarnos tu Espíritu Santo que nos congrega y construye. Gracias por continuar ofrendándote diariamente en la Eucaristía que une y alimenta. Yo me entrego y consagro a ti. Quiero vivir a plenitud mis promesas bautismales. Adéntrame, Señor Jesús, en tu Corazón. Cámbiame este corazón de piedra. Que se parezca al tuyo para que no quiera hacer ya más mi voluntad, sino, como Tú, la del Padre. Préstame tu Corazón herido, tu corazón fuerte, para que aprenda a entregarme entero y sin reservas a la empresa de que venga a nosotros tu Reino de justicia, de amor y de paz. Amén.
ORACIÓN POR LOS 350 AÑOS DE LAS APARICIONES DEL SAGRADO CORAZÓN
Señor Jesús, que revelaste a Santa Margarita María tu Corazón apasionado de amor por todos y cada uno de los hombres en particular.
Tú nos invitas a beber de la fuente de tu Corazón que hoy permanece abierto más que nunca.
En este sacramento del Amor que es la Eucaristía, te ofrecemos nuestros trabajos y cansancios; que encontremos en Ti nuestro descanso.
Te presentamos nuestros sufrimientos y heridas: consuélanos y cúranos.
Te mostramos nuestra dureza de corazón: haznos mansos y humildes.
Ponemos ante Ti nuestras ingratitudes e indiferencias: que te devolvamos amor por amor
Te expresamos nuestra sed de amarte y anunciarte: envíanos el poder de tu Espíritu Santo.
Señor, nos consagramos a tu Corazón, horno ardiente de caridad.
Haznos instrumentos que atraigan los corazones a tu Amor.
Haznos arder en tu amor compasivo que nos haga testigos ante el mundo de este Corazón que nos ha amado tanto.
Comenzamos con la Santa Eucaristía presidida por el P. Wilson Cañizares, Vicario Parroquial y llevada por los hermanos del sector de La Joya, San Antonio de Padua.
Después de rezada la novena se procedió a bendecir a doña Tinita Argüello viuda de López por su cumpleaños y al matrimonio de Abner y Emilia de Rodríguez por sus 10 años de vida matrimonial.
El ganador de la rifa de este día fue Guillermo Bendaña
Terminamos con la proyección de la película «Sonidos de Libertad» (Sounds of Freedom)… en la que además se pudo disfrutar de ricos nachos, hot dogs y palomitas.
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN INICIAL (Para todos los días)
¡Oh Corazón divinísimo de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! Concédeme un corazón semejante al tuyo, y la gracia que te pido, si es para mayor gloria de Dios, tu sagrada devoción y el bien de mi alma. Amén.
REFLEXIÓN DEL DÍA TERCERO
AMOR DEL CORAZÓN DE JESUCRISTO
«Les doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros; como yo les he amado, que también se amen unos a otros. En esto conocerán todos que son mis discípulos, en que se tienen amor los unos a los otros» (Jn 13, 34-35).
«Esto puede parecer una herejía, pero ¡es la verdad más grande! Más difícil que amar a Dios es ¡dejarse amar por Él! La manera de devolver tanto amor es abrir el corazón y dejarse amar. Dejar que Él se acerque a nosotros y sentirlo a nuestro lado. Dejar que Él se haga tierno con nosotros, nos acaricie. Esto es lo más difícil: dejarnos amar por Él. Esto es lo que debemos pedir hoy en la Misa: ‘Señor, yo quiero amarte, pero enséñame la difícil ciencia, la difícil costumbre de dejarme amar por Ti, de sentirte cercano y tierno’. ¡Qué el Señor nos dé esta gracia!» (Papa Francisco, Misa en Santa Marta, 7 de junio de 2013).
Padre nuestro, Ave María y Gloria
Petición
Sagrado Corazón de Jesús, tú conoces nuestras necesidades e intenciones. Nos has dicho: “pidan y se les dará”, lo hago con fe sincera y te confío esta petición… Todo lo espero de tu infinita bondad si es para tu gloría y para nuestro bien. Amén
Consagración al Sagrado Corazón de Jesús
Corazón de Jesús, manantial inagotable de gracia, amor y paz. Corazón del que nació la Iglesia, gracias por recibirme en ella en el bautismo. Gracias por mostrarme en ella el rostro de tu Padre. Gracias por enviarnos tu Espíritu Santo que nos congrega y construye. Gracias por continuar ofrendándote diariamente en la Eucaristía que une y alimenta. Yo me entrego y consagro a ti. Quiero vivir a plenitud mis promesas bautismales. Adéntrame, Señor Jesús, en tu Corazón. Cámbiame este corazón de piedra. Que se parezca al tuyo para que no quiera hacer ya más mi voluntad, sino, como Tú, la del Padre. Préstame tu Corazón herido, tu corazón fuerte, para que aprenda a entregarme entero y sin reservas a la empresa de que venga a nosotros tu Reino de justicia, de amor y de paz. Amén.
ORACIÓN POR LOS 350 AÑOS DE LAS APARICIONES DEL SAGRADO CORAZÓN
Señor Jesús, que revelaste a Santa Margarita María tu Corazón apasionado de amor por todos y cada uno de los hombres en particular.
Tú nos invitas a beber de la fuente de tu Corazón que hoy permanece abierto más que nunca.
En este sacramento del Amor que es la Eucaristía, te ofrecemos nuestros trabajos y cansancios; que encontremos en Ti nuestro descanso.
Te presentamos nuestros sufrimientos y heridas: consuélanos y cúranos.
Te mostramos nuestra dureza de corazón: haznos mansos y humildes.
Ponemos ante Ti nuestras ingratitudes e indiferencias: que te devolvamos amor por amor.
Te expresamos nuestra sed de amarte y anunciarte: envíanos el poder de tu Espíritu Santo.
Señor, nos consagramos a tu Corazón, horno ardiente de caridad.
Haznos instrumentos que atraigan los corazones a tu Amor.
Haznos arder en tu amor compasivo que nos haga testigos ante el mundo de este Corazón que nos ha amado tanto.
Comenzamos hoy, como todos los jueves, con la Hora Santa…
Luego nuestra Santa Eucaristía del día de hoy estuvo a cargo del equipo de Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión (MESC) y el grupo de Ostiarios del sector de Miraflores.
La ganadora de la Rifa del día de hoy fue doña Rubenia Montenegro…
Y al final otra comedera… ¡PUPUSAS!… los encargados fueron los hermanos del Camino Neocatecumenal…
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
ORACIÓN INICIAL (Para todos los días)
¡Oh Corazón divinísimo de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! Concédeme un corazón semejante al tuyo, y la gracia que te pido, si es para mayor gloria de Dios, tu sagrada devoción y el bien de mi alma. Amén.
REFLEXIÓN DEL DÍA SEGUNDO
ALEGRÍA DEL CORAZÓN DE JESUCRISTO
«Les he dicho esto, para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea perfecto» (Jn 15, 11).
«Nuestra alegría cristiana bebe de la fuente de su corazón rebosante. Él promete a los discípulos: «Estaréis tristes, pero su tristeza se convertirá en alegría» (Jn 16, 20). E insiste: «Volveré a verlos y se alegrará su corazón, y nadie les podrá quitar su alegría» (Jn 16, 22).
Después ellos, al verlo resucitado, «se alegraron» (Jn 20, 20). El libro de los Hechos de los Apóstoles cuenta que en la primera comunidad «tomaban el alimento con alegría» (2, 46). Por donde los discípulos pasaban, había «una gran alegría» (8, 8), y ellos, en medio de la
persecución, «se llenaban de gozo» (13, 52). Un eunuco, apenas bautizado, «siguió gozoso su camino» (8, 39), y el carcelero «se alegró con
toda su familia por haber creído en Dios» (16, 34). ¿Por qué no entramos también nosotros en ese río de alegría?» (Evangelii Gaudium, 5)
Padre nuestro, Ave María y Gloria
Petición
Sagrado Corazón de Jesús, tú conoces nuestras necesidades e intenciones. Nos has dicho: “pidan y se les dará”, lo hago con fe sincera y te confío esta petición… Todo lo espero de tu infinita bondad si es para tu gloría y para nuestro bien. Amén
Consagración al Sagrado Corazón de Jesús
Corazón de Jesús, manantial inagotable de gracia, amor y paz. Corazón del que nació la Iglesia, gracias por recibirme en ella en el bautismo. Gracias por mostrarme en ella el rostro de tu Padre. Gracias por enviarnos tu Espíritu Santo que nos congrega y construye. Gracias por continuar ofrendándote diariamente en la Eucaristía que une y alimenta. Yo me entrego y consagro a ti. Quiero vivir a plenitud mis promesas bautismales. Adéntrame, Señor Jesús, en tu Corazón. Cámbiame este corazón de piedra. Que se parezca al tuyo para que no quiera hacer ya más mi voluntad, sino, como Tú, la del Padre. Préstame tu Corazón herido, tu corazón fuerte, para que aprenda a entregarme entero y sin reservas a la empresa de que venga a nosotros tu Reino de justicia, de amor y de paz. Amén.
ORACIÓN POR LOS 350 AÑOS DE LAS APARICIONES DEL SAGRADO CORAZÓN
Señor Jesús, que revelaste a Santa Margarita María tu Corazón apasionado de amor por todos y cada uno de los hombres en particular.
Tú nos invitas a beber de la fuente de tu Corazón que hoy permanece abierto más que nunca.
En este sacramento del Amor que es la Eucaristía, te ofrecemos nuestros trabajos y cansancios; que encontremos en Ti nuestro descanso.
Te presentamos nuestros sufrimientos y heridas: consuélanos y cúranos.
Te mostramos nuestra dureza de corazón: haznos mansos y humildes.
Ponemos ante Ti nuestras ingratitudes e indiferencias: que te devolvamos amor por amor
Te expresamos nuestra sed de amarte y anunciarte: envíanos el poder de tu Espíritu Santo.
Señor, nos consagramos a tu Corazón, horno ardiente de caridad.
Haznos instrumentos que atraigan los corazones a tu Amor.
Haznos arder en tu amor compasivo que nos haga testigos ante el mundo de este Corazón que nos ha amado tanto.