Celebración del 6to Día de la Novena del Sagrado Corazón de Jesús

Celebración del 6to Día de la Novena del Sagrado Corazón de Jesús

El sexto día de nuestra novena estuvo a cargo de los hermanos/as de la Dimensión Samaritana de la parroquia.

Fuera de que participaron hermanos de los 3 sectores pudimos ver que todas las áreas de pastoral estaban bien representadas.

Rezamos la novena del día que correspondía y luego tuvimos la rifa del cuadrito del Sagrado Corazón que se ganó doña Cinthia pero que el más feliz era Carlitos, su hijo acólito.

Terminamos con la comedera del día que estuvo a cargo de los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión (MESC), que nos ofrecieron ricas, de verdad, muy ricas, Baleadas.

6to Día de la Novena del Sagrado Corazón de Jesús

6to Día de la Novena del Sagrado Corazón de Jesús

Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

¡Oh Corazón divinísimo de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! Concédeme un corazón semejante al tuyo, y la gracia que te pido, si es para mayor gloria de Dios, tu sagrada devoción y el bien de mi alma. Amén.

«Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; y les dijo: ¿Por qué duermen? Levántense, y oren para que no caigan en tentación» (Lc 22, 44-46).

«Con el don de fortaleza, en cambio, el Espíritu Santo libera el terreno de nuestro corazón, lo libera de la tibieza, de las incertidumbres y de todos los temores que pueden frenarlo, de modo que la Palabra del Señor se ponga en práctica, de manera auténtica y gozosa. Es una gran ayuda este don de fortaleza, nos da fuerza y nos libera también de muchos impedimentos… No hay que pensar que el don de fortaleza es necesario sólo en algunas ocasiones o situaciones especiales. Este don debe constituir la nota de fondo de nuestro ser cristianos, en el ritmo ordinario de nuestra vida cotidiana. Como he dicho, todos los días de la vida cotidiana debemos ser fuertes, necesitamos esta fortaleza para llevar adelante nuestra vida, nuestra familia, nuestra fe» (Papa Francisco, Audiencia general, 14 de mayo de 2014).

Sagrado Corazón de Jesús, tú conoces nuestras necesidades e intenciones. Nos has dicho: “pidan y se les dará”, lo hago con fe sincera y te confío esta petición… Todo lo espero de tu infinita bondad si es para tu gloría y para nuestro bien. Amén

Corazón de Jesús, manantial inagotable de gracia, amor y paz. Corazón del que nació la Iglesia, gracias por recibirme en ella en el bautismo. Gracias por mostrarme en ella el rostro de tu Padre. Gracias por enviarnos tu Espíritu Santo que nos congrega y construye. Gracias por continuar ofrendándote diariamente en la Eucaristía que une y alimenta. Yo me entrego y consagro a ti. Quiero vivir a plenitud mis promesas bautismales. Adéntrame, Señor Jesús, en tu Corazón. Cámbiame este corazón de piedra. Que se parezca al tuyo para que no quiera hacer ya más mi voluntad, sino, como Tú, la del Padre. Préstame tu Corazón herido, tu corazón fuerte, para que aprenda a entregarme entero y sin reservas a la empresa de que venga a nosotros tu Reino de justicia, de amor y de paz. Amén.

Señor Jesús, que revelaste a Santa Margarita María tu Corazón apasionado de amor por todos y cada uno de los hombres en particular. Tú nos invitas a beber de la fuente de tu Corazón que hoy permanece abierto más que nunca.

En este sacramento del Amor que es la Eucaristía, te ofrecemos nuestros trabajos y cansancios; que encontremos en Ti nuestro descanso.

Te presentamos nuestros sufrimientos y heridas: consuélanos y cúranos.

Te mostramos nuestra dureza de corazón: haznos mansos y humildes.

Ponemos ante Ti nuestras ingratitudes e indiferencias: que te devolvamos amor por amor

Te expresamos nuestra sed de amarte y anunciarte: envíanos el poder de tu Espíritu Santo.

Señor, nos consagramos a tu Corazón, horno ardiente de caridad. 

Haznos instrumentos que atraigan los corazones a tu Amor. 

Haznos arder en tu amor compasivo que nos haga testigos ante el mundo de este Corazón que nos ha amado tanto.

5to día de la Novena del Sagrado Corazón y final de las 40 Horas de Adoración

5to día de la Novena del Sagrado Corazón y final de las 40 Horas de Adoración

El quinto día de la Novena del Sagrado Corazón estuvo a cargo de los hermanos lectores de la Parroquia.

La Santa Misa de las 6:00 pm., la última de las 9 con las que honramos a Jesús Eucaristía este día, fue realmente un signo de comunión parroquial porque participaron en ella hermanos de los tres sectores de la Parroquia.

Concluida la Eucaristía realizamos una solemne procesión por las calles de nuestra colonia para honrar a nuestro Señor.

Inicio de la Vida Eucarística

Inicio de la Vida Eucarística

En el marco de nuestra celebración de la Solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, 31 niños de nuestra comunidad han iniciado hoy su vida eucarística.

Comenzaron yendo a visitar a Jesús Eucaristía que estaba siendo adorado durante 40 Horas por los miembros de nuestra comunidad.

Después nos encaminamos hasta el templo donde los mismos jovencitos se encargaron de llevar la liturgia de la Santa Misa.

Acompañados por sus familiares y amigos y recibiendo algunos consejos de nuestro párroco, el P. Juan Angel Lopez.

Damos gracias a Dios por su infinita misericordia porque definitivamente el Señor ha estado grande con nuestra comunidad.

5to Día de la Novena del Sagrado Corazón de Jesús

5to Día de la Novena del Sagrado Corazón de Jesús

Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

¡Oh Corazón divinísimo de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! Concédeme un corazón semejante al tuyo, y la gracia que te pido, si es para mayor gloria de Dios, tu sagrada devoción y el bien de mi alma. Amén.

«Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará» (Mt 6, 6).

«El silencio, pues, es la puerta de la oración y la oración es la puerta del amor. ¡Rezar no es aburrido! Somos nosotros los que la hacemos aburrida.

Orar es un encuentro, un encuentro con el Señor: eso es hermoso. Y cuando reces, no tengas miedo de llevar a Jesús todo lo que pasa en tu mundo interior: tus afectos, miedos, problemas, expectativas, recuerdos, esperanzas, todo, incluso los pecados» (Papa Francisco, Discurso a los jóvenes en Hungría, 29 de abril de 2023).

Padre nuestro, Ave María y Gloria

Sagrado Corazón de Jesús, tú conoces nuestras necesidades e intenciones. Nos has dicho: “pidan y se les dará”, lo hago con fe sincera y te confío esta petición… Todo lo espero de tu infinita bondad si es para tu gloría y para nuestro bien. Amén

Corazón de Jesús, manantial inagotable de gracia, amor y paz. Corazón del que nació la Iglesia, gracias por recibirme en ella en el bautismo. Gracias por mostrarme en ella el rostro de tu Padre. Gracias por enviarnos tu Espíritu Santo que nos congrega y construye. Gracias por continuar ofrendándote diariamente en la Eucaristía que une y alimenta. Yo me entrego y consagro a ti. Quiero vivir a plenitud mis promesas bautismales. Adéntrame, Señor Jesús, en tu Corazón. Cámbiame este corazón de piedra. Que se parezca al tuyo para que no quiera hacer ya más mi voluntad, sino, como Tú, la del Padre. Préstame tu Corazón herido, tu corazón fuerte, para que aprenda a entregarme entero y sin reservas a la empresa de que venga a nosotros tu Reino de justicia, de amor y de paz. Amén.

Señor Jesús, que revelaste a Santa Margarita María tu Corazón apasionado de amor por todos y cada uno de los hombres en particular.  Tú nos invitas a beber de la fuente de tu Corazón que hoy permanece abierto más que nunca.

En este sacramento del Amor que es la Eucaristía, te ofrecemos nuestros trabajos y

cansancios; que encontremos en Ti nuestro descanso.

Te presentamos nuestros sufrimientos y heridas: consuélanos y cúranos.

Te mostramos nuestra dureza de corazón: haznos mansos y humildes.

Ponemos ante Ti nuestras ingratitudes e indiferencias: que te devolvamos amor por amor

Te expresamos nuestra sed de amarte y anunciarte: envíanos el poder de tu Espíritu Santo.

Señor, nos consagramos a tu Corazón, horno ardiente de caridad. 

Haznos instrumentos que atraigan los corazones a tu Amor. 

Haznos arder en tu amor compasivo que nos haga testigos ante el mundo de este Corazón que nos ha amado tanto.