Comenzamos con la Hora Santa como cada jueves pidiendo por el aumento de las vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal.

La santa eucaristía estuvo a cargo de los hermanos del Coro.

Rezamos la novena y luego la ganadora de la rifa, por la misericordia del párroco, fue doña Carmen Landa.

Luego, la comedera esta vez fueron «pastelitos de perro»… y no ajustaron porque estaban muy ricos…

Mañana… la gran fiesta…