Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío: por ser Tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberte ofendido; también me pesa porque puedes castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA
Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Asís: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcánzala del Señor, y si no, ordena mi petición, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios.
ORACIÓN DEL DÍA CUARTO
Jesús mío, te ofrezco los méritos de San Antonio de Padua y por ellos y por aquel su entrañable deseo de vivir y morir olvidado y desconocido de todo el mundo, concédeme la gracia de no hacer nunca nada para agradar a los hombres, sino todo únicamente para agradarte a Ti, Dios y Señor mío, y la gracia que te pido en esta novena, si ha de ser para
mayor gloria de Dios, honor del santo y bien de mi alma. Amén.
De los sermones de San Antonio
Refúgiate en la Virgen María, oh pecador, porque es ella la ciudad de refugio. En efecto, como se dice en el libro de los Números, en otro tiempo el Señor mandó: eligirán ciudades que sean para ustedes ciudades de refugio, donde pueda refugiarse el homicida que hubiere muerto a alguno sin querer. Así ahora la misericordia del Señor ha puesto como refugio de misericordia el nombre de María hasta para los homicidas voluntarios. Torre fortísima es el nombre de la Señora. En ella se refugiará el pecador y se salvará. Nombre dulce, nombre que conforta al pecador, nombre de dichosa esperanza. Señora, tu nombre está en el deseo de mi alma. El nombre de la Virgen era María, dice san Lucas. Es tu nombre perfume que se difunde. El nombre de María es júbilo en el corazón, miel en la boca, melodía en el oído. Noblemente, pues, en alabanza de la Virgen Santísima se dice: Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que mamaste.
Por eso, te pedimos, Señora nuestra, esperanza nuestra, que Tú, Estrella del mar, irradies luz a nosotros, sacudidos por la tempestad de este mar, nos encamines al puerto, y protejas nuestra muerte con la tutela de tu presencia, a fin de que merezcamos salir seguros de la cárcel y lleguemos alegres al gozo interminable. Ayúdenos Aquel a quien llevaste en tu vientre bendito y amamantaste en tus pechos sacratísimos. A Él sea dada honra y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN FINAL
¡Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Señor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediación te ruego, santo mío, que hagas la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcances… (petición, se hace una pausa en silencio) y para más obligarte te ofrezco mis oraciones a fin de que te compadezcas de mí y me libres de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus méritos en mi favor; sé mi abogado delante del Señor que te dio tanto poder y te distinguió con tanta predilección y decide la causa en bien mío. Así sea.
Comenzamos la Solemnidad al Sagrado Corazón de Jesús, consagrando nuestra oración de la mañana: Recordamos las promesas del Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque y oramos a partir de ahí.
ORACIÓN
Oh sacratísimo Corazón de Jesús, dígnate aceptar este obsequio que te ofrezco a mayor gloria tuya y bien de mi alma. Y para recordar ahora el grande amor que nos has tenido, consideramos tus Promesas saludándote al mismo propio tiempo con la oración del Padrenuestro, salida de tu Corazón y de tus labios, un Ave María y un Gloria y repitiendo la jaculatoria: “Sagrado Corazón de Jesús: haz mi corazón semejante al tuyo”.
Primera promesa: Daré a mis devotos todas las gracias necesarias para su estado.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Segunda: Pondré paz en sus familias.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Tercera: Los consolaré en sus aflicciones.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Cuarta: Seré su Protector durante la vida y principalmente en la hora de su muerte.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Quinta promesa: Bendeciré generosamente todas las empresas de mis devotos.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Sexta: Los pecadores encontrarán en mi Corazón la fuente inagotable de la misericordia.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Séptima: Las almas tibias se enfervorizarán.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Octava: Las almas fervorosas se elevarán a grande santidad.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Novena promesa: Daré a los sacerdotes la gracia de conmover a los pecadores más empedernidos.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Décima: Bendeciré las casas en las cuales sea expuesta y honrada la Imagen de mi Corazón.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Undécima: Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón, y jamás se borrará de Él.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Duodécima: A los que comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, prometo la gracia de la perseverancia final y de que no morirán en desgracia mía y sin recibir los Santos Sacramentos.
Padre nuestro. Ave María. Gloria. Jaculatoria.
Oración:
Señor Jesús, que revelaste a Santa Margarita María tu Corazón apasionado de amor por todos y cada uno de los hombres en particular.
Tú nos invitas a beber de la fuente de tu Corazón que hoy permanece abierto más que nunca.
En este sacramento del Amor que es la Eucaristía,
Te ofrecemos nuestros trabajos y cansancios; que encontremos en Ti nuestro descanso.
Te presentamos nuestros sufrimientos y heridas: consuélanos y cúranos.
Te mostramos nuestra dureza de corazón: haznos mansos y humildes.
Ponemos ante Ti nuestras ingratitudes e indiferencias: que te devolvamos amor por amor
Te expresamos nuestra sed de amarte y anunciarte: envíanos el poder de tu Espíritu Santo.
Señor, nos consagramos a tu Corazón, horno ardiente de caridad.
Haznos instrumentos que atraigan los corazones a tu Amor.
Haznos arder en tu amor compasivo que nos haga testigos ante el mundo de este Corazón que nos ha amado tanto.
LETANIAS AL SAGRADO CORAZÓN
Señor, ten misericordia de nosotros. Cristo, ten misericordia de nosotros. Señor, ten misericordia de nosotros Jesucristo óyenos. Jesucristo, escúchanos. Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros. Dios Hijo Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros. Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros. Trinidad Santa, que eres un solo Dios, ten misericordia de nosotros. Corazón de Jesús, Hijo del Padre Eterno, Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre por el Espíritu Santo, Corazón de Jesús, al Verbo de Dios substancialmente unido, Corazón de Jesús, de majestad infinita, Corazón de Jesús, Templo santo de Dios, Corazón de Jesús, Tabernáculo del Altísimo, Corazón de Jesús, Casa de Dios y puerta del cielo, Corazón de Jesús, Horno ardiente de caridad, Corazón de Jesús, Santuario de justicia y de amor, Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, Corazón de Jesús, Abismo de todas las virtudes, Corazón de Jesús, digno de toda alabanza, Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones, Corazón de Jesús, en que están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, Corazón de Jesús, en que mora toda la plenitud de la divinidad, Corazón de Jesús, en que el Padre se agradó, Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos nosotros hemos recibido, Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados, Corazón de Jesús, paciente y muy misericordioso, Corazón de Jesús, liberal con todos los que te invocan, Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, Corazón de Jesús, colmado de oprobios, Corazón de Jesús, desgarrado por nuestros pecados, Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, Corazón de Jesús, con lanza traspasado, Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo, Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, Corazón de Jesús, víctima por nuestros pecados, Corazón de Jesús, salvación de los que en Ti esperan, Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti mueren, Corazón de Jesús, delicias de todos los Santos, Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: ten misericordia de nosotros.
V.- Jesús manso y humilde de corazón. R.- Haz mi corazón semejante al tuyo.
Oremos: Oh Dios todopoderoso y eterno: mira el Corazón de tu amantísimo Hijo y las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te tributa; y concede aplacado el perdón a éstos que piden tu misericordia en el nombre de tu mismo Hijo Jesucristo. Quien contigo vive y reina en los siglos de los siglos. Amén.
La novena de este día estuvo a cargo de los hermanos de la Comunidad «Manantial».
Se continuo con la Hora Santa que todos los jueves ofrecemos pidiendo al Señor por el aumento de las vocaciones a la vida consagrada y a la vida sacerdotal.
Y al final se pudo bendecir a doña María Vásquez que estaba de cumpleaños.